Siempre hace buen tiempo

¡Bendita herida!

          ¡BENDITA HERIDA!

A Ignacio de Loyola

Ignacio: caballero de apariencia,
orgullo de tu espada y armadura,
en busca de una gloria tan segura
como de la pulcritud de tu presencia,

¿quién te detuvo en esa tu tendencia
de ganar gloria y la dama pura
de tus sueños, si nada nos perdura
y solo permanece la conciencia?

¡Bendita herida que tronchó tu hazaña
y lúcido el dolor que abrió tu historia
a despertar en ti el discernimiento;

a ensanchar tu vida que ahora entraña
amar y servir en el descubrimiento
de entregar al Señor la mayor gloria.


Pedro Miguel Lamet
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.