Siempre hace buen tiempo

Category Archives: PERSONAL

Orar con mis textos

Fernando Vidal, que coordina un grupo de oración en la parroquia San Ignacio de Loyola en Madrid, ha publicado este folleto, «Orar con Pedro Miguel Lamet«, donde elige algunos textos míos, ilustrados con música y dibujos para la meditación que tuvo lugar el 24 de enero. Fue una increíble experiencia de silencio y contemplación, que nunca olvidaré. He aquí el citado folleto por si os sirve:

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Presentación en Salamanca

Por la tarde el autor presentará y firmará su obra en la librería Víctor Jara

La facultad de Filología de la Universidad de Salamanca y Ediciones Mensajero anuncian la celebración de un coloquio homenaje sobre fray Luis de León a raíz de la aparición de La pluma encarcelada, una nueva novela histórica, que lleva por subtítulo “Un poeta ante la Inquisición”, cuyo autor es el escritor jesuita Pedro Miguel Lamet. El acto académico, con entrada libre, tendrá lugar el próximo día 19 de febrero a las trece horas en el Aula Magna de Facultad de Filología, Palacio Anaya, situado en la plaza del mismo nombre. Participarán en el acto los profesores del Departamento de Literatura de la Universidad, doctores Javier Burguillo y Javier San José Lera, destacado especialista en fray Luis y reconocido autor de ediciones críticas de las principales obras del ilustre agustino.

Por la tarde, ese mismo día, a las siete horas, Pedro Miguel Lamet firmará ejemplares de su obra en la librería Víctor Jara (Juan del Rey, 6) tras previa presentación del libro a cargo del profesor Burguillo y el propio autor.

La pluma encarcelada (Ediciones Mensajero) es un intento de revivir para el lector actual la peripecia humana y prolífica vida del Maestro León. Arranca el 26 de marzo de 1572, un día aciago para la ciudad de Salamanca. El Tribunal de la Santa Inquisición ordenaba detener y encarcelar en una lóbrega mazmorra al gran teólogo, filósofo, lingüista, biblista y poeta fray Luis de León, donde permanecerá preso y privado de libertad, sin mínimos cuidados vitales e incluso sacramentos, durante casi cinco años.  Como es sabido, su figura ha desafiado el paso del tiempo como una de las más fascinantes y representativas del Renacimiento español, hasta llegar a ser considerada como la del humanista del siglo XVI que más se adelantó a su época y demostró mayor libertad de expresión y pensamiento en un contexto de duras persecuciones.

En esta novela histórica sus discípulos preferidos, Rubén y Salvador, indignados con las penas infligidas a su maestro, emprenden una profunda investigación sobre sus orígenes judíos, desde su infancia y estudios hasta su compleja peripecia vital como investigador y catedrático, en un duro ambiente universitario salmantino de rivalidades, odios y confrontación entre escuelas teológicas, maestros y órdenes religiosas.

 Ello nos permite sumergirnos en la España de Felipe II, su historia, sus costumbres e intrigas políticas, dominadas por la omnipresente Inquisición y sus Autos de Fe. Y, sobre todo, profundizar con amenidad y rigor histórico en la biografía del humanista que se adelantó varios siglos en reivindicar el estudio de la Biblia en sus lenguas originales, comentarla con osadía y galanura literaria y, sobre todo, escribir algunos de los versos más inspirados de nuestra mejor poesía castellana. La obra incluye al mismo tiempo una síntesis del pensamiento de fray Luis, una antología de sus mejores textos, y pretende prepararnos para la celebración del V Centenario de su nacimiento en 2027.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

En mis 50 años de sacerdocio

Un momento de mi ordenación sacerdotal hace 50 años

Hace 50 años fui ordenado sacerdote por el obispo Ramón Echarren. Una efemérides llena de recuerdos que marcó mi vida y me llena de gratitud a Dios y a todas las personas que me han acompañado en esta maravillosa aventura. Hoy, junto a mi familia y hermanos de comunidad lo he recordado con esta homilía que os ofrezco, queridos amigos, para que os unáis en mi acción de gracias.

Pedrito, de bebé y con su primera sotana

HOMILÍA EN MIS 50 AÑOS DE SACERDOCIO

Celebramos este año el V centenario de la Conversión de San Ignacio, desde aquella herida que le cambió y ha arrojado tanta luz desde entonces en el mundo a través de nuestra Compañía. Salvando las distancias, en estos cincuenta aniversario de mi ordenación sacerdotal, quiero recordar que debo la luz también a una pierna quebrada, una tuberculosis ósea en la cadera que me mantuvo escayolado e inmóvil a mis seis años durante un año entero y luego más años hasta los once de edad, con sucesivos aparatos en la pierna, que impidieron arrancar a la vida como cualquier niño normal. Eso me permitió ver el mundo, los juegos, la familia, los acontecimientos como desde un balcón. Y también, como Ignacio, leer mucho: tebeos, aventuras y vidas de santos. De ahí, de ese distanciamiento, nació mi vocación a la Compañía de Jesús y al sacerdocio.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

El jesuita transparente

Agradezco de corazón este generoso artículo de Nicolás Barroso publicado en EuropaSur

CAJÓN DE SASTRE

Nicolás Barroso

Nicolás Barroso

NICOLÁS BARROSO

El jesuita transparente

FACEBOOK TWITTER WHATSAPP 18 Octubre, 2019 – 01:35h

La influencia de los Jesuitas en la Iglesia Católica y en las sociedades civiles donde han ejercido y ejercen su magisterio, ha sido siempre relevante. Al superior general de la Compañía de Jesús se le ha tildado popularmente de «Papa negro», para significar claramente esa influencia histórica. Con la misma superficialidad, podríamos decir que ahora son jesuitas el «Papa negro» y el «Papa blanco», puesto que el Papa Francisco, procede de la Compañía. Siempre han destacado en los campos de la educación y la cultura, religiosa y laica, hasta tal punto que con la creación de colegios y universidades y su opción por la enseñanza, constituyen un valioso arsenal de «inteligencia», de la Iglesia. Por su irreductible compromiso, fueron expulsados del país, mas tarde rehabilitados y se han batido el cuero en Japón, América del Sur, Centroamérica con mártires incluidos y en cualquier parte del mundo, como fiel infantería eclesial.

Conozco muy de cerca a uno de ellos, el padre Pedro Miguel Lamet. Seguro que más de uno de ustedes lo conocen también, porque han leído alguno de sus 47 libros, tanto de poesía como biografías y novelas, de temática histórica y religiosa o sus columnas de opinión en «El País». Con tres licenciaturas, Filosofía, Teología y Ciencias de la Información y una diplomatura en Cinematografía, en la mochila, fue director de «Vida Nueva», la única revista religiosa que llegó a tener tirada como las grandes, por su interés informativo en un momento de cambio, como fue el Vaticano II. Ha sufrido con las secuelas de una enfermedad infantil que afectó a su movilidad y ha forjado su espíritu en las incomprensiones de algunos hermanos de fe, que no le han perdonado su coherencia vital, en unos tiempos convulsos de cambios interesados de camiseta. Ha tenido buenos escudos para defenderse, Teilhard de Chardin que ilumina su camino, San Juan de la Cruz, poeta del alma, el padre Arrupe, que es su brújula y del que fue biógrafo y su familia que siempre hemos estado a su lado. Nunca ha escondido lo que piensa, en un ejercicio continuo de transparencia vital. El Dios del Amor que predica Pedro con la pluma y la palabra, es lo transcendente en su vida. La luz de Cádiz, azulea en su poesía, siempre brillante, siempre profunda. Lo vi el pasado lunes, hablar durante una hora, frente a un auditorio que no pestañeó. Si en algún momento se sienten doloridos por dentro, lean su último libro, «Deja que el mar te lleve» o entren en su blog.

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Próxima conferencia en Cádiz

CONFERENCIA EN CÁDIZ Y PRESENTACIÓN DE LA NOVELA

«DEJA QUE EL MAR TE LLEVE»

El próximo lunes día 14 de octubre pronunciaré una conferencia en el Casino Gaditano de la ciudad de Cádiz, a las 20 horas, presentado por el escritor Jesús Maeso de la Torre, con el título «Confesiones de un gaditano, escritor y Jesuita».

Será presentada mi última novela
DEJA QUE EL MAR TE LLEVE,
ambientada en tierras gaditanas.

Gracias a todos los amigos y paisanos que tenga a bien asistir

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

La bofetada de mi abuelo

Mi abuelo era un lobo de mar. Cuando era joven, salía todas las noches con las solapas de su capote levantadas y su gorra marinera hasta los ojos, como piloto de barco que era, a pescar con buen y mal tiempo, y regresaba al amanecer cuando el sol comenzaba a reír en la cal luminosa de las casas de Cádiz. Eso le dio un carácter fuerte y en apariencia hasta duro, sin duda forjado en su lucha cotidiana con el oleaje y el esfuerzo de llevar a su familia el pan de cada día.
Pues bien, mi padre me contó una anécdota de mi abuelo, que me ha dado mucho que pensar sobre la figura del padre. Un día, cuando mi padre era aún niño, hizo no sé qué trastada, que debió ser gorda, por lo que ocurrió después. Tanto, que mi abuelo no debió encontrar otra salida que darle un solemne bofetón. Luego abrió las puertas del balcón y se acodó en la barandilla asomado a una de esas gaditanas calles sombreadas, morunas, estrechas. Entonces mi padre, llorando desconsoladamente, abrió sigilosamente la ventana de al lado y sin que mi abuelo le pudiera ver, descubrió que el imponente lobo de mar  estaba llorando con la cabeza entre las manos.

Así de “duro”  e “implacable” era mi abuelo Juan.

Con frecuencia identificamos a la madre con la ternura, la comprensión, las entrañas de misericordia. Y al padre, con la firmeza, el deber y el castigo. Como si necesitáramos las dos caras de nuestros progenitores para reafirmar nuestro carácter desde niños.

Luego, cuando nos hacemos mayores aplicamos ese cliché a todas las facetas de la vida y jugamos a ser débiles como niños y autoritarios como jefes. Proyectamos la imagen de madre en nuestro lado romántico y frágil, pidiendo un seno donde reclinarnos, y nuestra fuerza de padre para aplicar la ley y la firmeza cuando nos conviene. Abroncamos al súbdito como un padre exigente y mendigamos a la mujer, al amigo o a quienquiera que sea pañuelos para nuestras lágrimas.

Sin embargo el padre es madre y la madre es padre. Hay teólogos que nos han ayudado a descubrir que, si Dios es Dios, también tiene que ser madre. Y el propio Jesús de Nazaret cuando nos muestra su fotografía de carnet de su Padre, no nos presenta al Dios del Sinaí sino al padre del pródigo que todo lo olvida y todo lo convierte en cariño y hasta en fiesta.

Nos ayudaría mucho reflexionar sobre la figura del padre, su imagen psicológica y real, los padres que somos y los padres que tuvimos, el padre que llevamos dentro y el padre que quisiéramos ser.

Quizás la tentación del padre en la antigüedad era convertirse en un tirano, por exceso de autoridad, por su encarnación autoritaria del “deber ser”. Hoy el riesgo es el otro extremo padre pasota o débil, que no tiene ni tiempo ni humor para dedicarse al hijo; o bien porque está separado de su mujer y apenas lo ve, o bien porque la sociedad permisiva, fijada en el placer inmediato, le impele a desentenderse, tolerar sin límite. Los hijos le superan, le pueden, le fastidian desde una generación que le resulta ininteligible.

Sin embargo al mismo tiempo las estadísticas muestran que los chavales de hoy vuelven a valorar el calor de su casa como el único refugio en medio de una sociedad fría y agresiva. Una situación que cada vez hace más vigente aquella frase de Schiller: “No es la carne y la sangre, sino el corazón lo que nos hace padres e hijos”. Es esa nueva juventud que ahora llaman “generación Operación Triunfo”, que llora mucho y se abraza más.

Quizás la vida nos vuelva a enseñar ese principio olvidado de que la autoridad verdadera no viene del grito, la imposición, la educación severa, sino del amor. Ahora bien todo auténtico amor es exigente y fuerte. No por egoísmo, no para que el hijo sea un fenómeno, un trasunto reflejado del “superyo”, sino para apuntalar y dejar luego que el árbol crezca libre.

Todo eso me ha traído la memoria aquella hermosa bofetada de mi abuelo.Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather