ROSA CORTADA
Viva y muerta a la vez,
en el jarrón repite
la música escondida.
Todo juega en su cráter
a timidez de pétalo,
que oculta sus amores.
Temblorosa en la brisa,
que mueve los visillos,
y quieta como un verso
conservando la gota
del último rocío.
Ya devuelves al mundo
tu penúltimo obsequio,
como al tender la mano
blanca y frágil de lunas
una dama cansada.
Ya se abre tu boca
para entregar el hálito
y obsequiar en suspiro
la inmortal carnación
de imposible belleza.
Ya se esfuma tu tiempo.
¿Pero hasta dónde dura?
¿Hasta dónde penetra
el perfume liviano
de una rosa muriendo?
Pedro Miguel Lamet
Entradas recientes
Etiquetas
Ahora
Amor
Artículos
Autoliberación
Biografías
Cine
connfianza
Cultura
Dios
Dolor
Domingo
Ecología
espiritualidad
Fotos
Francisco
guerra civil
Historia
homilía
Iglesia
Ilusiones
Información- Negatividad. Miedo
Jesucristo
Jesuitas
Jesús
Jesús de Nazaret
Justicia
Mar
Maria
Meditación
miedo
Mis Libros
Nada
Noticias
novela histórica
Obras
Papa
Pasión
Poemas
Prensa
Sentido
Ser
Sin categoría
SOCIEDAD
Soledad
