Siempre hace buen tiempo

Category Archives: Iglesia

¿Quién mató al padre Huidobro?

Fernando de Huidobro, SJ

El pasado día 8 de enero fue reabierto el proceso de canonización del P.Huidobro a petición del Arzobispado Castrense

Había sido interrumpido porque había duda si lo mató un proyectil enemigo o el fuego amigo. Hilari Raguer sostenía que lo asesinaron compañeros disgustados por haber escrito a Franco contra los fusilaimientos.

Discípulo de Heidegger en Friburgo se ofreció para ser capellán de cualquier ejército, preferiblemente republicano.

Será procesado, por tanto, al parecer, no como “mártir”, sino como “confesor”

El pasado 8 de enero por la tarde, al iniciarse la reciente gran tormenta de nieve, se celebró en la residencia de los jesuitas de la calle Maldonado de Madrid, la apertura del proceso de beatificación/canonización del padre Fernando de Huidobro Polanco, SJ (1903-1937), capellán de la legión fallecido violentamente durante nuestra guerra civil. En realidad, se trata de una reapertura promovida por el arzobispado castrense, porque el primer proceso iniciado por la Compañía de Jesús, se interrumpió en tiempos de la transición, entre otros motivos porque era difícil probar que el obús que le mató provenía de la zona roja o el fuego amigo, y por tanto poder encauzar el proceso como mártir. En todo caso lo que sí se pone hoy de manifiesto es que se trata de una figura de reconciliación que incluso escribió a los mandos nacionales en contra de los fusilamientos indiscriminados de jóvenes rojos, a los que atendió también  a riesgo de su vida.

UN INTELECUAL EJEMPLAR, DISCÍPULO DE HEIDEGER

Carnet de estudiante en Friburgo

Nacido en Santander en el seno de una familia acomodada -su padre era ingeniero que fue destinado a Melilla, Málaga y Madrid-, gozaba de gran simpatía de carácter y brillantes cualidades intelectuales. Después de fallecer su padre y cursar el bachillerato, sintió vocación a la Compañía. Su madre y sus hermanos le aconsejaron que esperara un año, en el que hizo en Areneros un curso de preparación a Derecho, que aprobó en la Universidad Central con matrícula de Honor. Tras su noviciado y juniorado en Granada, fue destinado a Oña donde sufrió en octubre de 1939 la supresión de la Compañía y subsiguiente expulsión a Bélgica, donde estudió en Marneffe y luego en Valkenburg (Holanda) ciudad en la que fue ordenado sacerdote.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

El mensaje de Javier hoy



Vale recordar  en vísperas de su fiesta, la figura de San Francisco Javier, un adelantado de la fe en la primera globalización del siglo XVI, Escribí sobre él una novela histórica, EL AVENTURERO DE DIOS. ¿Qué mensaje guarda para  esta sociedad de hoy?
Alto y bien formado, tenía más el aire de un galán de Corte que de un clérigo. Parecía un buen jinete, un caballero de armas, más que un maestro en Artes por París. Su nariz perfecta en medio de un rostro con buenos colores, enmarcado en por un cabello y barba como de azabache, terminaba en una frente cuadrada y espaciosa. Era uno de esas personas que, nada más verla, transmiten confianza y alegría. Oírlo confirmaba esta sensación de optimismo. Impresionaban sobre todo sus ojos brillantes y entusiastas que penetraban dentro y parecían decir a los que miraban: vivir vale la pena, vivir es correr aventuras, es querer a los demás, es soñar.


Muy diferente y hasta opuesto en algunos aspectos a Ignacio de Loyola –más hacia dentro, más psicólogo, más conductor de almas-:Javier era un hombre de acción, franco, directo, pero también con rasgos típicos de la persona que ha reflexionado, el poso que dejan los estudios y sobre todo el ejercicio de lo que San Ignacio llama “reflectir sobre sí mismo”, propio de la gran escuela psicológica y espiritual de los Ejercicios Espirituales, que practicó tan a fondo en los tiempos de su conversión en la Universidad de París.


Tenemos una excelente descripción de un contemporáneo, el jesuita portugués de Miranda do Douro, Manuel Texeira, que fue de novicio, aún muy joven a la India, primer biógrafo del santo. Javier lo quería como a un hijo y lo llamaba “o menino Texeira”.Y dice así:

“Era el P. Maestro Francisco de estatura antes grande que pequeña, el rostro bien proporcionado, blanco y colorado, alegre y de muy buena gracia; los ojos negros, la frente larga, el cabello y barba negra; traía el vestimenta pobre y limpio y la ropa suelta, sin manteo, ni otro algún vestido; que éste era el modo de vestir de los sacerdotes pobres de la India; y, cuando andaba, la levantaba un poco con entrambas manos. Iba casi siempre con los ojos puestos en el cielo, con cuya vista dicen que hallaba particular consuelo y alegría, como de patria adonde pensaba ir; y así andaba con el rostro tan alegre y inflamado, que causaba mucha alegría a todos los le veían. Y aconteció algunas veces algunos hermanos hallarse tristes, mas por medio para alegrarse el irle a ver. Era muy afable con los de fuera, alegre y familiar para con los de casa, especialmente para con aquellos que entendía ser humildes y sencillos, y que de sí tenían poca opinión y estima; mas por el contrario se mostraba severo, grave, y algunas veces riguroso para con los altivos y que de si tenían gran concepto y opinión, a que se conociesen y humillasen; y así lo aconsejaba a los superiores lo hiciesen. Era hombre de poco comer; aunque por evitar la singularidad estando con otros, comía de todo lo que le ponían. Tenía muy particular cuidado de los enfermos, para con los cuales tenía mucha caridad”.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Pedro Arrupe, profeta de los refugiados

Todo surgió en una tarde, en vísperas de la Navidad de 1979. Charlaba Pedro Arrupe, en el ambiente distendido de una conversación familiar, con sus asistentes. Alguien comentó el asunto de las últimas dramáticas noticias llegadas del Sureste asiático y referidas a las boat people (refugiados que, hacinados en frágiles embarcaciones, vagan por los mares de aquellas zonas sin tener dónde desembarcar). En ese instante al general de la Compañía de Jesús se le iluminan los ojos y siente la primera llamada de este maltratado colectivo.

La Compañía tiene que responder inmediatamente a este reto”, exclama. A la mañana siguiente, cursa una veintena de telegramas a otros tantos provinciales de Extremo Oriente y de la India, así como de Europa y América del Norte. Pocos meses más tarde, observará Arrupe: “La respuesta fue realmente notable. Inmediatamente llegaron ofrecimientos de ayuda en forma de personas, de material y de todo tipo de recursos. Llegaron también alimentos, medicinas y dinero. En más de un país se hicieron esfuerzos por influir, a través de los medios de comunicación, en los respectivos Gobiernos e instituciones privadas capaces de intervenir. Se ofrecieron personas tanto para el trabajo pastoral como para servicios de organización en favor de los refugiados”.

Foto de miro.medium.com

Era un punto de partida. Los jesuitas comenzaron a trabajar intensamente en campos de refugiados de Tailandia, Camboya, Indonesia, Filipinas, África negra y Centroamérica. Desde entonces existe en Roma un centro, el Jesuit Refugee Service, destinado a coordinar y sostener todos estos esfuerzos, así como otros centros continentales en el Sureste asiático (Bangkok) y en África (Nairobi), etc. La iniciativa espoleó otras nuevas ideas en el nivel local: esfuerzos por la reconciliación en Irlanda del Norte, presencia de jesuitas en la zona de los Apalaches, en Estados Unidos, así como en una comunidad terremotada de Italia meridional.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

La iglesia de cristal

Tiberíades
Tiberíades

Esta noche tuve un sueño. Me encontraba dentro de una iglesia de cristal. Parecía hermosa, porque a través de sus paredes se podía contemplar el mundo, los más variados paisajes, el mar y la montañas. Pero con una peculiaridad. Podías solamente verlos, no acercarte a ellos. El vidrio del que estaba construida la iglesia impedía aproximarte a la vida.Pronto la sensación de belleza se trocó en una opresión de claustrofobia. Pero al fin y al cabo me encontraba en una iglesia. Jesús me ayudaría, me dije. Así que acudí al sagrario y para mi sorpresa el Maestro abrió la puerta, se presentó en persona ante mi y se sentó en el banco de al lado.

¿Qué te pasa, hijo? -me preguntó.

-Nada, Señor, ya lo ves. Al principio de verme en esta hermosa catedral me sentía feliz. Bellamente construida, tan transparente, en el centro de nuestra ciudad me permitía ver el mundo, opinar sobre él, pensar que todo puede redescubrirse desde ella. Pero ahora me siento triste. Cuando he intentado salir para caminar por los campos, subir a las montañas o bañarme en la playa, ha sido imposible. Ese cristal me lo impide. ¿Por qué me has puesto dentro de esta iglesia que cierra las puertas a la vida?

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Predicar el silencio

San José María Rubio, SJ

Cierto predicador gozaba de unánime reconocimiento por su elocuencia, pero en la intimidad confesaba a sus amigos que sus brillantes discursos no producían ni de lejos el efecto que lograba un Maestro espiritual con sus sencillas sentencias.

Asi que se fue a convivir algunas semanas con aquel  Maestro.

-¿Has logrado conocer la razón de su eficacia? -le preguntaron sus amigos.

-Si, cuando él habla -respondió el predicador- sus palabras expresan el silencio. Las mías, en cambio, sólo expresan el pensamiento.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Pedro Arrupe hizo voto de perfección

Hoy, 5 de febrero, se cumplen 29  años de la muerte de Pedro Arrupe, cuyo proceso de canonización ha sido incoado el año pasado. Es una buena ocasión para recordar un aspecto admirable de su vida que casi nadie conoce. Que hizo “voto de perfección” al parecer en la última etapa de su formación espiritual, mientras hacía su Tercera Probación (especie de segundo noviciado que se usa en la Compañía de Jesús) en Estados Unidos.

Casi nadie tampoco suele conocer en qué consiste este voto de perfección, que solo algunos santos han pronunciado en su vida. Se trata de obligarse mediante voto a que, entre dos opciones lícitas que se presentan en la vida, elegir la más perfecta. Creo que es una clave importante para comprender en profundidad muchas de las actitudes del que fuera general de loes jesuitas en situaciones difíciles.

Por ejemplo, cuando su secretario personal y amigo, Cándido Gaviña, revelaba decisiones secretas de la curia jesuítica al Vaticano desde su óptica conservadora, Arrupe callaba. Y jamás destituyó de secretario personal, al que era su acusador y una especie de Judas. O cuando respondía con bondad a algunos ataques y calumnias que le desprestigiaban de parte de algunos obispos y jesuitas españoles ante los papas Pablo VI y Juan Pablo II.

¿Cómo sabemos que Arrupe hizo este tremendo voto? El subsecretario de la Compañía de Jesús Nicolás Verástegui narra en carta autógrafa a Ignacio Iglesias que, al desatarse la enfermedad final de Pedro Arrupe, él, por encargo del general Kolvenbach, recogió sus cosas personales; y añade: «En el cajoncito del reclinatorio, junto a la puerta de comunicación con el despacho, encontré, entre otras cosas, una tarjeta postal con la imagen del Señor (creo que del Sagrado Corazón), impresa monocroma en tono verdoso oscuro,  en cuyo reverso tenía escrita la fórmula de su voto de perfección. Tengo la impresión de que entonces deduje que estaba hecha en, o al fin de su Tercera Probación. Ahora, después de veintitrés años, no puedo concretar más» Por tanto, parece que el texto original existe, y es posible que esté en el expediente de la causa-.En su menuda y veloz escritura de sus apuntes de Villa Cavalleti, después de ser elegido general, reaparece su particular devoción al Corazón de Jesús y a la eucaristía:

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

"La 'bomba' de la segunda intervención papal a los jesuitas"


“Se trata de solo una hecho en medio de un ambiente vaticano enrarecido contra Arrupe

La "bomba" sobre la segunda intervención papal a los jesuitas
La “bomba” sobre la segunda intervención papal a los jesuitas

La sorprendente noticia de que en tiempos de Benedicto XVI el papa estuvo a punto de intervenir por segunda vez a la Compañía de Jesús, como había hecho Juan Pablo II en el generalato de Arrupe, era conocida por un grupo de jesuitas españoles.

Con motivo de un simposio que se iba a celebrar en Deusto el Vaticano respondió:”No parece conveniente organizar tal homenaje a un hombre que tanto daño a hecho a la Iglesia”.

Hoy la SJ se parece más a “los amigos en el Señor” y la “mínima Compañía” que fundó San Ignacio

Me dijo el P. Nicolás: “No parece conveniente hablar del proceso hasta que se serenen las aguas. Hay muchos monseñores en el Vaticano que siguen sin poderlo ver”.

Bertone se atreve a pretender intervenir de nuevo en la autonomía canónica de una orden exenta

El entonces cardenal Bergoglio se muestra decididamente contrario a la idea de una intervención papal.

Más de cien jesuitas han dado su vida desde Arrupe en los países del Tercer Mundo por defender a los más pequeños del Pueblo de Dios, entre ellos Rutilio Grande, inspirador de San Romero de América,  que va a ser pronto canonizado.

23.01.2020 Pedro Miguel Lamet

La sorprendente noticia de que en tiempos de Benedicto XVI el papa estuvo a punto de intervenir por segunda vez a la Compañía de Jesús, como había hecho Juan Pablo II en el generalato de Arrupe, era conocida por un grupo de jesuitas españoles. Se la había confiado el padre general Adolfo Nicolás bajo secreto en una de sus visitas a la provincia de Castilla. Pero en realidad no revela sino un ambiente enrarecido en torno a la figura de Pedro Arrupe, que se respiraba en el Vaticano hasta hace muy poco. Ahora sale a relucir a propósito de la presentación en Madrid de la traducción castellana del libro Los jesuitas:Del Vaticano II al papa Francisco de Gianni La Bella (Ed. Mensajero).

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

La polémica de "Los dos papas"

El cardenal Bergoglio (Jonathan Pryce) y el papa Ratzinger (Anthony Hopkins) en una escena de “Los dos papas”.

La polémica despertada por la producción  de Netflix “Los dos papas” no ha hecho sino despertar mayor interés por el film del brasileño Fernando Meiralles, que está siendo visto tanto por creyentes como por ateos,  indiferentes, viejos y jóvenes, y ha sido nominada para los  Globos de Oro junto a “El irlandés” de Martin Scorsese e “Historias de un matrimonio” de Noah Baumbach. Hay que adelantar que se trata de una obra de ficción basada en hechos reales, que recrea en un hipotético encuentro entre el cardenal Bergoglio (Jonathan Pryce) y el papa Ratzinger (Anthony Hopkins) –de hecho conversaron a veces- y es adaptación de una obra de teatro de Anthony McCarten.

Meiralles, que ha dirigido obras de carácter social como Ciudad de Dios El jardinero fiel estructura su película en el momento en que Bergoglio, decido a retirarse, acude a la residencia papal de Castelgandolfo para solicitar de Benedicto XVI la firma a su renuncia. El encuentro transcurre en una evolución del enfrentamiento entre dos concepciones teológicas y eclesiales contrapuestas que desemboca en un acercamiento en lo humano sobre sus propias vidas. Estas aparecen en flashbacks tanto con recursos al documental real como a la reconstrucción de ficción. En esto la película puede ser ambigua, ya que presenta elucubraciones mezcladas con fragmentos de archivo, lo que da credibilidad fílmica a lo que ambos prelados cuentan.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

El día que mataron a Ellacuría

El 16 de noviembre de 1989 día que mataron a Ellacuría -este sábado hará 30 años- yo estaba en un restaurante, almorzando con los informadores religiosos de los medios  de Madrid. Presidía el “patriarca” de entonces, Martín Descalzo, que pocos días antes había escrito en ABC un artículo contra Ellacuría. Me llamaron al teléfono del restaurante -entonces no había móvil- para darme la noticia del asesinato de los jesuitas y las cocineras de la UCA. Lo comuniqué a mis colegas y se quedaron de piedra.

Tres días antes había venido a mi casa a verme Ignacio Ellacuría. Manteníamos relaciones estrechas, porque él seguía con interés el semanario “Vida Nueva” de entonces, que a la sazón yo dirigía,  y muchas veces le había llevado en mi coche por las calles de Madrid. En ocasiones para visitar a Carmen Conde, esposa de Zubiri, del que Ignacio era especialista. Meses antes él, Sobrino y Jon Cortina me invitaron a comer para pedirme que escribiera una biografía de Rutilio Grande, otro mártir jesuita salvadoreño, muy amigo de monseñor Romero, que ahora está en avanzado proceso de canonización y que ya cuenta con una bunea biografía. Pero aquel día Ignacio me pidió que montara la Facultad de Comunicación de la UCA. Le dije que estaba muy cogido entonces por el periodismo y los libros y le presenté a Norberto Alcover, que finalamente se encargó de lo de la facultad.

Podéis imaginar cómo me quedé cuando escuché la noticia. Me impresionó el impacto unánime con que respondieron los medios de comunicación españoles e internacionales. Sólo Martín Descalzo no se atrevió a escribir sobre el tema, por haberlo descalificado semanas antes. Que medios laicos como “El País” dieran al caso tanta cobertura probaba que hay causas como la justicia, que en  este caso brotaba de un compromiso cristiano, que son indiscutibles. Era la herencia de una línea marcada por Pedro Arrupe y el  el famoso Decreto IV asumido por la Congregación General de la Compañía. Hoy han muerto más de un centenar de jesuitas en todo el mundo por defender los derechos de los pobres. Pero ni El Salvador ni en la Iglesia se ha hecho justicia. Los culpables siguen libres. El proceso de beatificación y canonización de estos hombres, sacerdotes y relgiosos, que dieron su vida desde la fe por el Cristo de carne y hueso crucificado en El Salvador. (Como lo hizo Romero, felizmente canonizado) está en espera pues la Postulación de la Compañía anda muy ocupada con Rutilio Grande y el padre Arrupe.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather