Siempre hace buen tiempo

All posts by Lamet Moreno Pedro Miguel

El rostro de la diosa

Cuentan que un adepto quería ver el rostro a una diosa. Pero en el templo el rostro de la diosa estaba cubierto por un velo. Se decía que quien quitara el velo a la diosa y le viera el rostro al instante moriría. El adepto no pudo aguantar más. Se dijo: prefiero morir que vivir atormentado toda la vida con este anhelo. Fue al templo y destapó el velo. ¿Y qué vio? Se vio  a si mismo.

Nuestra más profunda identidad es divina. Somos centellas, chispas de esa luz, aunque no nos demos cuenta. Dios quiere pasar por este mundo en esta forma humana, con estos ojos, estas manos, estos pies.

Consideramos una blasfemia si tú o yo decimos “soy Dios”. Pero si un místico dice “soy Dios”, no hay problema, porque no habla su ego, habla Dios.

Lo que hacemos en el bautismo es reconocer mi unidad intemporal con Dios, señalar mi pertenencia a él.

Dios dice de cada niño o niña: “Este es mi hijo, mi hija muy amada”. Jesús sólo vino a redescubrirnos como hermanos suyos, hijos del Hombre, hijos de Dios.

El día que nos despertamos quitamos el velo a “la diosa” que somos.

 

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

¡Quítate la careta!

Recuerdo haber leído una frase deI famoso novelista japonés Susako Endo: “Las personas nunca conocen su verdadero aspecto. Todo el mundo cree que esa máscara social falsa y afectada que luce es su auténtico rostro”. Desde niños, de forma inconsciente, cuando vamos alcanzando el uso de razón comienza en nosotros una difusa sensación de miedo a no ser valorados, a no ser queridos. Entonces nos comparamos con aquellos de nuestro entorno que reciben alabanzas, protección y cariño. “Mira tu hermano, qué bien se porta”. “Fíjate en fulanita, qué niña tan mona”. Y nos muestran un arquetipo, una figura ideal que debe ser imitada: el estudiante aplicado, la adolescente ordenada, el hijo obediente que nuestros padres y familiares han proyectado desde su “superego” para nosotros. O bien, para escapar de eso, elegimos personajes rebeldes o alternativos que nos atraen en el cole, el cine, la religión,  la calle como identidad apetecida.

Así arranca en mí la necesidad de ponerme una máscara, adoptar un determinado disfraz. A medida que crecemos el truco se hace habitual y se multiplica. Ya no adopto una sola careta, sino varias, según las circunstancias: una en casa y en familia, otra con los amigos, la tercera en la oficina, que también cambia ante el jefe, los compañeros de trabajo o los clientes. Solo cuando cerramos la puerta de nuestro cuarto emerge algo de lo que somos en verdad, y esa incoherencia nos pone tristes.

Continue reading…→

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Las palabras pequeñas

Sin categoría

LAS PALABRAS PEQUEÑAS

Poesía es esa voz que permanece,  cuando todo

se queda sin voz,

el aleteo que ocultan los nombres conocidos

cuando dejan de serlo,

y el brumoso sentir de lo indecible

que se hunde en el hueco más hondo de las cosas.

Poesía es no saber, adormecerse

en el vaso secreto, todo luz,

que se esconde detrás de cada sombra

y estar solo mirando por si acaso

su rostro amaneciera.

Poesía es no tener, quedarse solo,

Continue reading…→

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

La aceptación y el cambio

Muchas veces me he preguntado sobre cual es verdadero camino: si la aceptación o el cambio.

ACEPTACIÓN es no dar coces contra el aguijón, vivir en el ahora, liberarse del ego siempre insatisfecho, en contra de lo que tienes en este momento, conectado a una mente que runrunea y te impide sintonizar con los profundo.

CAMBIO es compromiso, rebeldía y lucha para modificar  las estructuras injustas, transformación del mundo aquí y ahora, fe en un futuro mejor.

Se diría que la aceptación es más contemplativa y el cambio más activo. ¿Por dónde tirar?

Continue reading…→

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Levanto mis ojos

 

LEVANTO MIS OJOS

(Glosa al Salmo 120)

             

              Levanto mis ojos a los montes, por encima de los rascacielos, más allá de los satélites y las constelaciones, hacia los espacios siderales donde aún no ha llegado la mirada del hombre, al fondo inexplorado de los océanos y hasta el vacío quántico de la materia…

              ¿De dónde me vendrá el auxilio? ¿De las organizaciones políticas de los hombres? ¿La ONU, la UE, el FMI, las ONG, un nuevo orden internacional? ¿Del poder económico, la banca, las multinacionales y oligopolios? ¿De la asociación de vecinos, el club, mi equipo de fútbol?

              El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. De ti, solo de ti, que haces girar los planetas, habitas el cosmos, el fondo del mar, la sonrisa del  niño y la lágrima de la madre. Que alientas mi respirar y mantienes vivos desde un insecto y una flor a todo el Universo, que eres el misterio recóndito de cada cosa…

Continue reading…→

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Y vio Dios que era bueno

 

 

 

Y VIO DIOS QUE ERA BUENO

Verdee la tierra de hierba verde… Bullan las aguas
con un bullir de vivientes y vuelen pájaros sobre la tierra
frente a la bóveda del cielo…Y vio Dios que era bueno
(Gn 1, 11. 20. 25).

Para pintar el cuadro de la nada
sobre el lienzo espantado del vacío
con fuego de su Ser apagó el frío
y de su entraña feliz y enamorada

sacó el color de azul y de alborada
para pintar la noche en el estío,
la nieve pura, la gota de rocío,
la lluvia, el sol, el mar y la hondonada

del valle verde, el monte y la espesura,
del pez, el árbol, el pájaro y la rosa,
del río, la brisa, el viento y las estrellas

mirándose a sí mismo en todas ellas,
consciente de habitar en cada cosa,
vio que era bueno, y dijo:¡Qué hermosura!

Pedro Miguel Lamet

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Si estás perdido

Sin categoría

 

 

SI ESTÁS PERDIDO

Si estás perdido en ese desconcierto

de no saber a dónde va el camino

y esta vida te lleva al desatino

de andar sin rumbo solo en un desierto;

 

si a veces añoras retornar al huerto

y sentarte a la sombra de aquel  pino

para mirar al sol dormirse en el divino

regazo de la mar igual que un muerto,

 

cierra los ojos, respira en este instante

lo que detrás de tu ser te configura,

piérdete del todo en ese encuentro

 

que habita tras la forma y la figura,

y descansa tu alma como amante

en el beso de amor que eres por dentro.

 

Pedro Miguel Lamet

 

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Ven, Señor Jesús

Sin categoría

Maranatha

                                                      Ven, Señor, Jesús. (Ap. 22, 20)

Porque atardece y llevo en el camino

este peso de barro, esta andadura

de tiempo y finitud con que nos dura

lo que intuyo y no sé, lo que adivino

 

en medio de la niebla o  el cansino

sentirme solo en esta noche oscura

con nostalgia de estrellas y la pura

ausencia de tu Ser, amor divino,

 

te busco en la mirada de mi hermano

te digo ven, te llamo desde el río,

el viento, el mar, la lluvia y el abrazo

 

o en el dolor, el miedo, el desvarío,

donde sé que me llevas de la mano.

¡Ven ya, Jesús, y tenme en tu regazo!

 

Pedro Miguel Lamet

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Miércoles de ceniza

Sin categoría

MIÉRCOLES DE CENIZA

Polvo y ceniza soy, lo rememora

este fluir del tiempo y la figura

de un mundo que se pasa con presura

y entre las manos huye cada hora.

 

Se me escapa la vida cuando llora

ante la tumba su fugaz ventura

y pierde en un instante la hermosura

la flor que seduce y enamora.

 

Pero al mirar tus ojos y la risa

de un niño, un jazmín o una palmera,

su silencio te habla de su esencia,

 

un ahora eterno, esa perenne brisa

del mar de Dios que canta en la escollera

y un no sé qué de luz y de presencia.

Pedro Miguel Lamet

 

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Con el alma a la intemperie

Luz, cámara, acción. «Somos espectáculo», decía Pablo de Tarso. ¿Diría hoy que somos un reality show? Antes lo éramos para nuestra familia, los vecinos, compañeros de trabajo, amigos y conocidos. Ahora eso a mucha gente no le satisface. Asistimos a un aluvión de actores y actrices espontáneos que se vuelven locos por los focos la televisión, los programas de confesiones públicas y las redes sociales.

Lo que antes se decía sólo en susurro a la rejilla de un confesonario (los católicos, se entiende, que no eran pocos en  nuestro país),  o ante el amigo íntimo o un familiar muy querido, se pregona hoy a diestro y siniestro. Señoras del pueblo, «marías» como las llama la gente, se van a la peluquería, se endosa su vestido de lamé, con tal de salir en la tele una tarde, y largan ante las cámaras su vida más privada: sus amores prohibidos, sus hijos secretos, sus traumas de infancia, los rencores a sus padres, los pecado ocultos. No faltan incluso los que se someten voluntariamente a una «máquina de la verdad» que, a cambio de notoriedad y en algunos casos de dinero, son investigadas hasta en sus deseos más inconfesables.

Continue reading…→

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather