Siempre hace buen tiempo

All posts by Lamet Moreno Pedro Miguel

La iglesia de cristal

Tiberíades
Tiberíades

Esta noche tuve un sueño. Me encontraba dentro de una iglesia de cristal. Parecía hermosa, porque a través de sus paredes se podía contemplar el mundo, los más variados paisajes, el mar y la montañas. Pero con una peculiaridad. Podías solamente verlos, no acercarte a ellos. El vidrio del que estaba construida la iglesia impedía aproximarte a la vida.Pronto la sensación de belleza se trocó en una opresión de claustrofobia. Pero al fin y al cabo me encontraba en una iglesia. Jesús me ayudaría, me dije. Así que acudí al sagrario y para mi sorpresa el Maestro abrió la puerta, se presentó en persona ante mi y se sentó en el banco de al lado.

¿Qué te pasa, hijo? -me preguntó.

-Nada, Señor, ya lo ves. Al principio de verme en esta hermosa catedral me sentía feliz. Bellamente construida, tan transparente, en el centro de nuestra ciudad me permitía ver el mundo, opinar sobre él, pensar que todo puede redescubrirse desde ella. Pero ahora me siento triste. Cuando he intentado salir para caminar por los campos, subir a las montañas o bañarme en la playa, ha sido imposible. Ese cristal me lo impide. ¿Por qué me has puesto dentro de esta iglesia que cierra las puertas a la vida?

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Según el Buen Pastor, el cristianismo es la religión del «tú»

Hoy meditamos el evangelio del Buen Pastor (Jn 10, 1-10)

Según el Buen Pastor, el cristianismo es la religión del “tú”
Según el Buen Pastor, el cristianismo es la religión del “tú”

02.05.2020 Pedro Miguel Lamet

La alegoría del Buen Pastor y la puerta de las ovejas siempre han sido entrañables para conocer a Jesús,  y lo son especialmente en estos momentoS que vivimos. Impactó a la primitiva Iglesia, ya que su efigie aparece muy pronto en las catacumbas y sarcófagos, una imagen evocadora especialmente para los que iban a morir.  Como veremos, en el relato de Juan, a diferencia de los sinópticos, el texto se mueve entre la simbología teológica y la diatriba contra los malos pastores.

                La economía de los pueblos de la cuenca mediterránea se sustentaba en dos pivotes:  La agricultura y la ganadería, dos tesoros: la viña y el rebaño. Los pastores en su mayoría tenían fama de tramposos ladrones y salteadores. Por ejemplo, la Misná lo consideraba un oficio “despreciable”, por lo que estaba prohibido comprarles leche, lana o cabritos.javascript:false

El pastor de tú
El pastor de tú

                Jesús es el pastor bueno (kalós: bello, es más que bueno). Para él no somos un número, somos un nombre, “un tú”. El cristianismo es la religión del tú, de la relación íntima y personal. Este pastor nos acompaña, pero no nos sustituye, no nos priva de libertad. El evangelio no es una obligación, es una invitación al seguimiento. Su figura encarna ternura, mansedumbre, paciencia hasta la muerte, hasta “dar la vida” y  también poder: su mano es fuerte, nos sostiene en valles oscuros. Estamos en buenas manos.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Otro mayo con María

«Inmaculada». Residencia Pedro Fabro. Madrid

“La primavera ha venido / nadie sabe cómo ha sido”, escribía Juan Ramón. Y así es, puntualmente, por encima de nuestras vicisitudes, guerras y hasta la omnipresente pandemia, las mañanas relucen al sol, las tardes se van haciendo tibias y el anual milagro de la naturaleza estalla nuestros campos de flores y de vida.

Con mayo regresan también alegres recuerdos de infancia y juventud. Entre ellos, la evocación de María, la madre de Jesús que ocupaba ese sitio hogareño y soñador de nuestras ilusiones intactas. Era un instante eterno, con el cordón azul de su medalla al cuello, contemplar a la Virgen adolescente de la congregación mariana en aquellas velas de oración ante su imagen niña.

Y el mes de las flores. En casa montábamos también nuestro altarcito con flores, que eran regalos de nuestra adolescencia, sumidos en el amor al eterno femenino, a la joven madre, que sabía nuestros secretos.

Después de tantos años, hoy, en este mayo confinado en que no podemos ni ver ni oler las flores que cantan nuestro sabor a fragilidad y eternidad feliz, deposito este soneto a sus pies, con el alma siempre joven, gracias a ella:

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Yo soy un tesoro oculto

Hoy en mi meditación leo a Hakim Sanai, místico sufí de la primera mitad del siglo XII, que escribe en «El jardín amurallado de la Verdad»:

Pero, ¿cómo podrás conocerlo

mientras seas incapaz de conocerte?

Uno por uno es uno, ni más ni menos,

el error comienza en la dualidad,

la unidad no conoce el error.

El lugar mismo no tiene lugar.

¿Cómo podría haber lugar para el creador del lugar,

o el  cielo para el hacedor del cielo?

Él dijo: “Yo era un tesoro oculto

la creación fue creada a fin de que pudierais conocerme.

Dime: ¿por qué si lo que buscas no existe en lugar alguno,

te propones viajar allá a pie?

La ruta que debes recorrer tú mismo

estriba en pulir el espejo de tu corazón”.

… …. …

Mejor  busca tu imagen en tu corazón que en tu arcilla mortal;

libérate de las cadenas que has forjado a tu alrededor,

pues serás libre cuanto estés libre de la arcilla.

O en otras palabras “el buscador es lo buscado” y dicho por Jesús de Nazaret: “El reino de los cielos dentro de vosotros está”.

La dualidad, la tensión entre el pasado y 

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Los de Emaús, aquí y ahora

Camino de Emaús

Tiene mucha poesía este pasaje de Lucas sobre los de Emaús, que es sin duda un lugar teológico liberador para nuestra Pascua. Es como un retablo en tres cuadros, que podríamos llamar: 1. La murria. 2.El camino y 3. El atardecer iluminado.

  1. La murria de la desolación.

                Una situación muy parecida a la que estamos viviendo en estos momentos. Ignacio de Loyola la llamaría de “desolación”. Ellos, dos discípulos del círculo más amplio, no de los doce, habían soñado con un caudillo nacionalista que liberara a su pueblo. Y resulta que el Mesías es un fracasado, un  fiasco. No vinieron ejércitos de ángeles a salvarlo, ni siquiera opuso resistencia personal. “Nosotros esperábamos”.

               ¿Qué Dios es este que no actúa y permite la pandemia? Noticias de enfermedad y de muerte. No entendemos nada, nuestra fe se tambalea.

               Cleofás y el otro (algunos dicen que el otro era su mujer, no sé, creo que el evangelista lo habría especificado) huyen del dolor y el cielo nublado a la casa de campo o del pueblo de Emaús, distante unos 11 kilómetros de Jerusalén. “Esperemos que no nos pare la guardia civil”, diríamos ahora.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

El minuto perdido

Tuve tiempo de estar contigo a solas,
de andar la luz, hundirme en la espesura;
tuve tiempo de desvelar la hondura
que es andar como tú sobre las olas

y atrapar del silencio cabriolas.
Pude besar en esta noche pura
la lumbre que me quema y que perdura
y hallarte vivo entre las cacerolas.

Pude abrazarte ahora enteramente.
Pero, al verme atrapado por la vida
preferí no remar contracorriente;

no quise despertar del largo sueño,
por no sentir el fuego de mi herida
donde anidas, Amor, y eres mi Dueño.

Pedro Miguel Lamet

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

La araña del pensamiento

Respecto a las disquisiciones sobre inmanencia y trascendencia, el Uno y el múltiple, encuentro este poema de Rumi. Genial la imagen de la araña que teje con la saliva de los pensamientos. En cuanto se habla de Dios, lo estropeamos. Es como querer explicar un poema o diseccionar una flor

¡Oh, el que se compromete

con esto y aquello sin trascender el Ser!

¿Sin ponerte fuera del camino,

qué esperas hacer?

Deja de hacer una red, como una araña

con la saliva de tus pensamientos.

Es tan endeble, tan frágil.

Devuelve cualquier cosa que te haya dado el pensamiento.

Observa al Rey.

Busca Su favor, que se te ha dado

sin pensamiento.

Si no hablas, tu palabra será la de Él.

Si no tejes, Él te tejerá.

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Tomás, el encerrado, no se aclara

El encerrado Tomás no se lo cree. Los apóstoles estaban muertos de miedo. No se lo podían creer. Habían visto muchos latigazos, mucha sangre, mucho dolor y fracaso, la muerte de su líder, su mesías. Las apariciones eran confusas: lo veían los de Emaús y no se lo creían. La enamorada Magdalena entre lágrimas no lo reconocía. Pedro y los demás siguen atrancados. Tomás es como el ciudadano del siglo XXI: quiere constatación material, pruebas científicas, palpar, lógica de bolsa, bancos y multinacionales. Ha rechazado el mundo de lo invisible: solo son creencias, fantasías, elucubraciones. Rechaza el otro lado de la vida, ese “no sé qué queda balbuciendo” que solo algunos intuyen detrás de todo.

Ellos tienen miedo a los judíos, nosotros al coranavirus, por el que estamos encerrados. Este domingo –“el primer día de la semana”, dice la comunidad joánica- aparece Jesús de noche en medio de ellos. No entra por la puerta, surge en medio de ellos, en comunidad, que la primera lectura de los Hechos presenta como un ideal de estar juntos, de compartir.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Una ventana abierta al infinito

Llevamos dentro, sin saberlo, una ventana al infinito.

Durante el confinamiento de la pandemia muchos se quejan de que solo tienen una ventana o balcón abierto a la calle. Algunos ni siquiera eso. Sin embargo todo ser humano posee una ventana abierta al infinito.

“Eso es cosa de místicos”, he oído decir con frecuencia entre gente de Iglesia al hablar de esos temas, con un cierto tono despectivo o al menos inaccesible para un ciudadano de a pie.

Pues bien ha llegado la hora de que la mística, al menos en calderilla, esté al alcance de todos. De todos los que, claro, tengan algún interés de salirse de la dormición general que nos domina.
Uno de los temas que están alcazando cierto éxito entre la gente que busca algo de quietud es el del “espacio interior”. Eckarhart Tolle, que en mi opinión se sale de los tópicos libros de autoayuda. lo define así:

“La conciencia del espacio significa que, además de ser consciente de las cosas -lo cual siempre acaba reduciéndose a percepciones sensoriales, pensamientos y emociones-, hay por debajo una corriente de conciencia. Esta conciencia implica que no sólo somos conscientes de las cosas (objetos), sino que también somos conscientes de ser conscientes. Si puedes sentir un estado interior de quietud y alerta en el fondo mientras ocurren cosas en primer plano, ¡ya está! Esta dimensión está en todas la personas. Pero la mayoría no es consciente de ello. Yo a veces lo indico diciendo. “¿Puedes sentir tu propia Presencia?”

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather

Predicar el silencio

San José María Rubio, SJ

Cierto predicador gozaba de unánime reconocimiento por su elocuencia, pero en la intimidad confesaba a sus amigos que sus brillantes discursos no producían ni de lejos el efecto que lograba un Maestro espiritual con sus sencillas sentencias.

Asi que se fue a convivir algunas semanas con aquel  Maestro.

-¿Has logrado conocer la razón de su eficacia? -le preguntaron sus amigos.

-Si, cuando él habla -respondió el predicador- sus palabras expresan el silencio. Las mías, en cambio, sólo expresan el pensamiento.

Continue reading…→
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmailby feather