
Hoy. día de su fiesta, dedico este soneto a mi santo patrón, el apóstol Pedro, un hombre débil, que dudó, tuvo miedo, llegó a negar a Jesús, pero que al fin su fe fue más fuerte y se lanzó a caminar sobre el mar. Una buena parábola la de su barca para la Iglesia de hoy. –
DE TU BARCA BAJO LA LUNA
(Al apóstol Pedro)
De tu barca bajo la luna huía
la brega de una noche temerosa
sobre un mar encrespado, y la penosa
vaciedad de ese vivir sin alegría.
En tus redes sin pesca amanecía
la ausencia del sentido y la azarosa
pregunta de por qué nació la rosa
y hacia dónde remamos cada día,
cuando adviertes de pronto sorprendido
avanzar sobre el mar como una vela
o un faro que te llama y te ilumina,
y sientes dentro el corazón herido
con una voz que entre la bruma vuela:
¡Lánzate, Pedro, y sobre el mar camina!
Pedro Miguel Lamet

Tiene algo de nostalgia despedir un año, aunque esto de las fechas sea una convención del calendario. Porque en realidad cada día, cda minuto, cada segundo estamos de despedida de algo: personas, paisajes, casas, vivencias, y en nuestro propio cuerpo vamos coleccionando cambios que atestiguan el paso del tiempo.




El niño duerme, el mar está bravío. Las olas braman, la madre vela sus sueños.