
Florece el mundo con la primavera. Pero ¿cuánto dura su belleza? He aquí una pequeña meditación en forma de soneto sobre la fugacidad y a la vez la presencia eterna en el misterio de una rosa.
A UNA ROSA
Tan perfecta y fugaz y tan liviana,
como un soplo me hiere tu hermosura
al pasar brevemente esa figura
que a este mundo seduce y engalana.
¿De qué presumes celosa y tan ufana
en mi jardín, si pasas con presura
como una nota en una partitura,
como cruza una nube en mi ventana?
Dime, oh rosa, ¿qué quieres enseñarme?
¿qué secreto me guarda tu perfume
para morirse al par que me enamora?
¿No será que no puedes abrazarme
si no renuncio a lo que se consume
y amo la eternidad desde tu ahora?
Pedro Miguel Lamet









Tiene algo de nostalgia despedir un año, aunque esto de las fechas sea una convención del calendario. Porque en realidad cada día, cda minuto, cada segundo estamos de despedida de algo: personas, paisajes, casas, vivencias, y en nuestro propio cuerpo vamos coleccionando cambios que atestiguan el paso del tiempo.