Salvador

El caso Puig Antich

Desigual revisión histórica más cercana al drama contra
la pena de muerte que a la crónica política.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el contexto de la  actual revisión histórica del franquismo, la figura de Salvador Puig Antich se inscribe en un año clave, 1973, el del asesinato de Carrero Blanco,  de fuerte efervescencia obrera contra la dictadura. Nacido en una familia trabajadora, este joven e incluso guapo anarquista,  despertó a la lucha a raíz del mayo francés, y,  en contra del dirigismo de los sindicatos, se incorporó al Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), integrándose en la rama armada. Participa, haciendo de chofer, en las acciones de este grupo apenas estructurado, que consistían generalmente en realizar atracos a bancos. El botín se destinaba a potenciar las publicaciones de propaganda y a ayudar a los huelguistas y a los obreros detenidos. Puig Antich y sus compañeros se movían con facilidad en el mundo de la lucha clandestina y viajaban a menudo al sur de Francia, dónde se relacionaron con viejos militantes cenetistas. Atrapado durante un tiroteo en que cae muerto un joven guardia civil, Salvador será condenado por un  consejo de guerra y, haciendo oídos sordos a las peticiones internacionales de indulto, ejecutado por el Gobierno de Franco con el garrote vil  a los 25  años de edad a las 9:40 de la mañana del 2 de marzo de 1974.

            Esta triste historia de tardofranquismo constituye la trama tanto del film  Salvador, de Manuel Huerga como del libro Cuenta atrás: Historia de Salvador Puig Antich de Francesc Escribano, en la actualidad director de TV3, en el que se basa la película. Con un pretendido estilo de reportaje, que se evidencia en la fotografía dura y descolorida, para darle sabor a telediario antiguo, y el estilo de planificación y montaje sincopado, Huerga,  que procede de la televisión y el documental, busca dar a este su segundo largometraje, tras Atlántida (1995), un aire de crónica objetiva.

            Con una estructura de sucesivos flash backs, que arrancan del diálogo de Puig Antich con su abogado para preparar la defensa, la película tiene dos partes claramente diferenciadas: una primera en la que los jóvenes anarquistas viven su aventura casi como una fiesta, con palmaria ingenuidad e ininterrumpidos éxitos en sus atracos a bancos y vida clandestina; y una segunda en la que el film crece en densidad y dramatismo, también en premiosidad, y que se adentra en el relato de la condena y ejecución de Salvador.

            Si la primera, pese a su pretensión de crónica, adolece de artificiosidad impactante, que llega a molestar físicamente a la vista, y de maniqueísmo o película de buenos y malos, la segunda, aunque gana en calidad, es reiterativa y cae en el sentimentalismo y en intentar compensar la trama en exceso con la figura del funcionario de prisiones “convertido”, Jesús, interpretado por Leonardo Sbaraglia.

            En todo caso parece claro que Huerga ha pretendido hacer más un alegato contra la pena de muerte, donde lo humano prevalece sobre las motivaciones y datos históricos,  que una crónica política de aquellos momentos. No es de extrañar que, por ejemplo, los compañeros  de Puig Antich hayan protestado vivamente contra una película que consideran un producto lacrimógeno, edulcorado y de consumo que traiciona los ideales de lucha de Salvador. Aseguran también  que la figura  del carcelero Jesús Irrure está completamente falseada., tesis que han aireado en sus publicaciones y páginas webs.

            Pese a que todo el film tiene un trasfondo antifranquista y catalanista (con continuas alusiones a la represión de la lengua y cultura catalanas, la película juega también con el bilingüismo y los subtítulos), es evidente que silencia el contexto histórico y político, las motivaciones de fondo del joven anarquista y los problemas reales que se vivían en la España de entonces.

            Desde el punto de vista fílmico  goza de una buena interpretación del hispano-alemán Daniel Brühl (Puig Antich), bien secundado por las actrices Leonor Watling (Cuca)-especialmente inspirada-, e Ingrid Rubio (Margalida Bover), las dos novias de Salvador, así como de las jóvenes que encarnan las hermanas de éste, que son las que  dan credibilidad a la última parte de este intento desigual de crónica reconstruida.

            La película acierta también en el manejo de los tiempos superpuestos y en su empeño de presentar al anarquista como un “chico normal”, aunque inevitablemente “canonizado” por el martirio político. Especialmente eficaz y dramática, aunque  inevitablemente truculenta, la escena de la ejecución, el verdugo y el garrote vil así como todo el desarrollo del desenlace, la evocación de Los cuatrocientos golpes de Truffaut y la carrera de su hermana pequeña.

            Dentro de que desde el punto de vista cinematográfico se trata de una obra digna y que tendrá suficiente éxito comercial por el interés que actualmente suscitan estos temas, uno piensa cómo hubiera sido si esta historia hubiera caído en manos de un Ken Loach, tan hábil para concitar todos las facetas de un drama político. Pero en fin, no es poco que nuestros directores se atrevan con una época que aún divide tanto a los españoles y que por lo general ha tenido tan escasas y poco creíbles traducciones fílmicas en nuestro país. Se trata pues de un producto digno y necesario, que, sin renunciar al aspecto industrial de cine, ya está suscitando un amplio debate sobre un punto apasionante de nuestra memoria histórica. No es poco en medio de la subcultura dominante.

 


T.O: “Salvador Puig Antich”.-P: Mediapro – Future films. España y Reino Unido, 2006.-G: Lluís Arcarazo; basado en el libro "Cuenta atrás: Historia de Salvador Puig Antich” de Francesc Escribano.-D: Manuel Huerga.-F: David Omedes.-Mon: Aixalà y Santy Borricón.-I: Daniel Brühl (Salvador Puig Antich), Tristán Ulloa (Oriol Arau), Leonardo Sbaraglia (Jesús), Leonor Watling (Cuca), Ingrid Rubio (Margalida Bover), Celso Bugallo (Padre de Salvador), Joaquim Climent (Policía), Antonio Dechent (Policía), Carlos Fuentes (Paco), Joel Joan (Oriol), Bea Segura (Montse), Olalla Escribano (Inma Puig).-Pr: Jaume Roures.-Mus: Lluís Llach.-Dur: 138 min.-Estreno en España: 15 Septiembre 2006.-Dis: Warner