María, llena eres de gracia
La virgen de la heroína
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El mundo de
la droga ha dado lugar a docenas de films, por lo general trágicos y
tremendistas, centrados en el tráfico o las víctimas de su consumo. María,
llena eres de gracia es una película que aborda otra cara del problema y
otras víctimas de la toxicomanía: los intermediarios pobres del tráfico el
trasfondo tercermundista que sostiene la drogodependencia internacional.
El film relata historias de “mulas”,
término que designa a las personas que transportan droga a los países
desarrollados dentro de su cuerpo, por lo general tragándose porciones de esta
envueltas en caucho, con doble riesgo: el que una de estas cápsulas
rudimentarias se rompa, lo que ocasiona la muerte del que la transporta; o
bien que sean detenidos en la aduana y sufran largas condenas de cárcel.
Aunque el verdadero drama es la pobreza que les conduce a esta locura.
La originalidad del film de
Joshua Marston es que este joven director, que procede
del periodismo y la televisión, ha centrado su historia en un personaje
llamado María, una joven de 17 años, que vive en una pequeña ciudad al norte
de Bogotá y comparte casa con su madre, su abuela, su hermana y su sobrino.
María trabaja en una enorme plantación de rosas, donde como Blanca, su mejor
amiga, arrancan las espinas de los tallos y preparan las flores
para la exportación. Explotadas de forma inhumana, apenas obtienen un sueldo
para sobrevivir. Bailes en la plaza del pueblo y la relación frustrada
con su novio Juan, son sus únicas escapadas al disfrute de la vida. María, saturada
de las condiciones de su trabajo, decide dejarlo en contra de su familia, que
no comprende su actitud. Para mayor presión, el novio de la que está
embarazada dice no amarla.
Se decide a probar suerte en la ciudad. En el viaje encuentra
a
Franklin, un chico “de mundo”, que le habla de un empleo como “mula”
transportando heroína a Estados Unidos en su estómago, lo que le reportará
5.000 dólares en un solo viaje. Eso basta para convencerla. El resto del film
nos relata las peripecias del viaje de María, que, con 64 paquetitos en su
estómago, vuela a Nueva York con otras “mulas”: su amiga Blanca, y Lucy, que
ha sido su instructora en el proceso de tragar las peligrosas “pepas” de
heroína.
El film fue
precedido de una larga investigación. Su director se entrevistó con varias de
estas muchachas tanto en Colombia como en diversas cárceles, ha vivido en
Brooklyn donde habitan muchos hispanos, interrogó a los aduaneros del
aeropuerto Kennedy encargados de interrogar y detener a estas personas y sobre
todo se hizo un propósito muy claro, que marca por entero su película:
realizar un film antropológico, una crónica viva, un documental atravesado por
las peripecias y vibraciones de un auténtico ser humano.
Para ello,
Joshua Marston ha tomado la cámara en mano, como en los mejores tiempos de la
nouvelle vague y nos ha sumergido en el ambiente de un pueblo
colombiano, su paisaje, sus gentes. Y con indiscutible discipulado de su
maestro en la crónica realista, el británico Ken Loach, ha seguido de cerca el
palpitar de esta joven colombiana, admirablemente interpretada por Catalina
Sandino, que, rechazada en muchos castings anteriores, nos brinda una excelente
opera prima.
María, pese a
estar rodeada de frustración, egoísmo, desamor y pobreza, tiene un fuste
interior que la sostiene, como que sobrenada sobre los acontecimientos. Desde
el primer momento quiere tener a su hijo y salvarlo de aquel ambiente, como
madre soltera. Tiene algo de virginal y fresca su belleza popular, su
propósito interior. La excelente elección de la actriz y la soltura al
dirigirla, respetando el habla popular de su español colombiano, prestan al
film una sencillez y naturalidad que cautivan.
Aparte del
valor de testimonio y trasunto de la dureza de este “oficio”, que humilla y explota la
necesidad de los pobres, Llena eres de gracia cautiva por un suspenso
interior proveniente del riesgo y la incertidumbre. Por ejemplo, la
preparación para ingerir las “pepas”, la tensión durante el vuelo de las
jóvenes mulas, el desvalimiento en la gran ciudad coadyuvan a que el film
interese desde el primer momento y, dentro de su estructura lineal, no deje de
poseer elementos de thriller y produzca una eficaz identificación con
el personaje.
Se trata
también, por ende, de una denuncia, tanto más dura, cuanto más sencilla y
menos tremendista. Los hechos hablan por sí mismos. La cámara-ojo parece no
implicarse, como si fuera un reportaje, aunque en el fondo todo el film esté
cargado de alma.
Se
preguntarán algunos si el título, no tiene algo de obsceno. La “gracia” de la
que está llena esta María ¿es la heroína? Y el cartel publicitario, que evoca
la comunión, corroboraría esta manipulación del segundo verso del Ave María?
No lo veo así, por dos razones: En primer lugar, la gracia principal de esta
María, no es su irónica carga y tremenda comunión; es su fuerza interior.
Desde su aparente fragilidad dice “sí” a tener a su hijo como madre soltera,
corre un riesgo y se sobrepone a todo. Por otra parte, desde un teología
liberadora, esta María se acercaría a los preferidos del Magnificat
(“Ensalza a los humildes y despide vacíos a los ricos”). Probablemente nada de
esto se lo ha planteado Marston, que, como todo apunte religioso, se limita a
ofrecernos un plano de María rezando en la iglesia. Pero su film tiene un
trasfondo cristiano del amor a los pequeños y de la fe en un niño, su hijo,
que la salva.
En todo caso,
más allá de estas y otras disquisiciones, un aplauso encendido a este
difícilmente sencillo film testimonial, que no solo denuncia la situación de
desigualdad e injusticia que aqueja nuestro mundo, sino que, lejos de cebarse
en la tragedia, la contempla y apunta a una superación, pese a todo, a través
de una fe en lo profundo de nosotros mismos.
T.O.:
María, llena eres de gracia USA y Colombia, 2004. P
Paul Mezey.:. G:
Joshua Marston D: Joshua Marston F:
Jim Denault.
M:
Jacobo Lieberman y Leonardo
Heiblum Mon: Anne
McCabe y Lee Percy. I: Catalina Sandino
Moreno (María), Yenny Paola Vega (Blanca), Guilied López (Lucy), Orlando Tobón
(Don Fernando), Jhon Alex Toro (Franklin), Patricia Rae (Carla), Virginia Ariza
(Juana), Charles Albert Patiño (Felipe), Wilson Guerrero (Juan), Johanna Andrea
Mora (Diana).Dis: Golem. Estreno: USA: 16-07-2004. Madrid
22-10-2004. 110 min. Prem:
FESTIVAL BERLÍN 2004: - Oso de Plata Mejor Actriz. - Mejor Ópera Prima.
FESTIVAL DEAUVILLE 2004: Premio de la Crítica Internacional y el Premio "Journal
du dimanche" del público. SUNDANCE 2004: Premio del Público.