REPORTAJE

'Okupa' a los 94 años  Añadir a Mi carpeta

Bono presenta una gran biografía de Díez-Alegría, "el jesuita sin papeles"

JUAN G. BEDOYA  -  Madrid

EL PAÍS  -  Última - 16-09-2005

fotografía

El ministro Bono ayuda a sentarse
 al teólogo Díez-Alegría.
 (MANUEL ESCALERA)
 

Con 94 años, el teólogo José María Díez Alegría se siente ya "un okupa del Universo", pero ayer entró como un chaval en el paraninfo de la Casa de América, en Madrid, y fue recibido con larguísimos aplausos por un público que se puso en pie para verlo mejor bajar las escaleras camino del escenario, como si el que llegaba fuese un profeta o un galán de cine. Detrás, discreto y emocionado, le seguía el ministro de Defensa, José Bono, fallido aspirante a jesuita de pequeño y encargado de presentar allí la biografía escrita por Pedro Miguel Lamet con el título Díez-Alegría. Un jesuita sin papeles. (Editorial Temas de Hoy).

¿Qué hacía el ministro de Defensa presentando el libro de un jesuita, Lamet, sobre un ex jesuita, Díez-Alegría? Bono lo explicó. Díez-Alegría fue un apellido famoso en la España de los años sesenta-setenta del pasado siglo: los generales Díez-Alegría, Luis, jefe de la Casa Militar de Franco y ex director general de la Guardia Civil; Manuel, ex jefe del Alto Estado Mayor del Ejército, y el jesuita José María. Un día, el general Luis cometió una infracción de tráfico y el agente que le tomaba nota para la multa, al ver su apellido en el carné, le preguntó si era familiar del "famoso teólogo Díez-Alegría". Y no hubo sanción.

Alegría (al teólogo Díez-Alegría todos le llaman Alegría) era un reputado profesor en la imponente Universidad Gregoriana de Roma cuando en la Navidad de 1972 publicó sin la censura previa obligada el libro Yo creo en la esperanza, que en apenas semanas dio la vuelta al mundo y del que se vendieron 200.000 ejemplares en diversas lenguas. Exclaustrado de la Compañía de Jesús para evitar males mayores con el Vaticano, regresó un año después a Madrid y se fue a vivir a una chabola del Pozo del Tío Raimundo, la barriada en la que otro jesuita, el famoso padre Llanos, ex capellán de Falange y amigo de Franco, llevaba practicando una radical teología de la liberación desde 1955. Alegría, cuyo sentido del humor y paciencia evangélica no tienen límites, se hizo imprimir allí esta tarjeta de visitas: "José María Díez-Alegría. Doctor en Filosofía. Doctor en Derecho. Licenciado en Teología. Ex profesor de Ciencias Sociales en la Universidad Gregoriana. Jubilado por méritos de guerra incruenta. Calle Martos, 15. Pozo del Tío Raimundo".

Lamet, autor también de la biografía sobre el vasco Pedro Arrupe, el carismático prepósito general de los jesuitas que tuvo que capear aquellos temporales ante un Vaticano intransigente e inquisitorial con los teólogos de la liberación, definió a Alegría como "un gran jesuita", pese a vivir jurídicamente fuera de la Compañía [pese a ello, reside en una residencia de jesuitas, que lo miman como el mejor de los suyos]. "Un hombre valiente y sencillo, creyente y crítico, obediente y desobediente, maduro y enfant terrible, un hombre bueno. Alegría es como una brisa entre tanto huracán. A sus 94 años él dice que ya es un okupa del Universo. Pido a Dios que lo siga ocupando muchos años porque le necesitamos", añadió.

A Bono le parece Alegría un "teólogo posconciliar antes del Concilio". "No me extraña que estés sin papeles", le dijo entre anécdotas. El libro relata muchas que subrayan el temple de auténtico cristiano que siempre ha sido Alegría -un radical discípulo del Jesús que combatió a los poderosos y se puso siempre de parte de los pobres y oprimidos-, pero Bono resaltó esta, "tan evangélica, tan de Jesús".

Una catequista de mujeres adultas en Andalucía se topó con una joven muy pobre, casada y con hijos, que se había ido a vivir con un viejo.

-Mujer, tienes que volver, no puedes seguir con el viejo.

-Pues claro que sí, señorita. Pero es que el viejo se va a morir en seguida, y me voy a quedar con una casica muy apañada, me traigo a mi marido y a mis hijos, y problema resuelto.

-Pero, mujer, es que eso es contra la ley de Dios.

La mujercita, con convicción: "No, señorita, si yo con el Señor no tengo dificultad. Yo le digo al Señor: Señor, tú me perdonas a mí y yo te perdono a ti ["por tenerme tan pobre", matizó Alegría], y estamos en paz".

 


 Cultura

 Acualizado viernes, 16 de septiembre de 2005

Pedro Miguel Lamet publica la biografía del teólogo José María Díez-Alegría


 

 


EP - Pedro Miguel Lamet publica la biografía del teólogo José María Díez-Alegría

Noticia publicada a las 20:34
jueves, 15 de septiembre de 2005


MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

El escritor y periodista Pedro Miguel Lamet ha publicado la biografía de José María Díez-Alegría fruto de largas conversaciones con el teólogo revolucionario de 94 años de edad.

"Díez-Alegría. Un jesuita sin papeles. La aventura de una conciencia" (Editorial Temas de Hoy) relata la vida del teólogo, "uno de esos personajes que van por delante de su tiempo, un católico reformista, amigo de lo políticamente incorrecto, que en otra época probablemente hubiera sido quemado por hereje".

El autor refleja las opiniones críticas de Díez-Alegría sobre algunos de "los grandes tabúes de la Iglesia", tales como la moral sexual, la propiedad privada, la infalibilidad, el marxismo o la Teología de la Liberación. "Todo ello, muy a su pesar, ha hecho de él un fustigador del catolicismo oficialista y uno de los artífices mas valientes de lo renovación que promulgo el Concilio Vaticano II", sostiene el autor.

"Díez-Alegría. Un jesuita sin papeles" es un estudio documentado y exhaustivo de la obra y de la apasionante trayectoria vital del polémico ex jesuita: su compromiso con los pobres y con los acontecimientos más sobresalientes la historia de España reciente.

Lamet hace hincapié a lo largo de 436 páginas en su "personalísima visión de la Religión y la fe, expuesta con lucidez y honestidad en su libro "Yo creo en la esperanza", que le costó la exclaustración y la salida de la Compañía de Jesús, a la que sin embargo ha seguido vinculado toda su vida".

PEDRO MIGUEL LAMET El jesuita Pedro Miguel Lamet, poeta, escritor, y periodista (Cádiz 1941) es licenciado en Filosofía, Teología y Ciencias de la Información y diplomado en Cinematografía. Ha publicado 32 libros de muy diversos géneros, entre los que destacan los poemarios titulados "Génesis de la ternura" (1986) y "Como el mar a la mar" (1995); los ensayos "La rebelión de los teólogos" (1991), "La seducción de Dios" (1991) y "Cartas a Marian" (1997); las biografías de Pedro Arrupe (Ocho ediciones:1989-2002) y de "Juan Pablo II, Hombre y Papa" (1995), además de la novela "Esto es mi cuerpo" (1995).

Asimismo, cabe resaltar el estudio histórico sobre los confesores de reyes y reinas de España, "Yo te absuelvo, majestad" (1991); su trabajo literario, "La santa de Galdós" (2000) y sus novelas históricas "El caballero de las dos banderas: Ignacio de Loyola", "El esclavo blanco", "Borja los enigmas del Duque". Como libro de autoayuda ha publicado, "Desde mi ventana".

Ha obtenido los siguientes premios: Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos (1969), Premio de Prensa Ramón Cunill (1985), Premio María Corral de Barcelona (1986), Premio de Poesía El Ciervo (1981), Premio Alforjas para la Poesía (1990) y Premio Manos Unidas de Prensa (1995).

 


 

 

LIBRO / Bono presenta "Díez-Alegría, un jesuita sin papeles" de Pedro Miguel Lamet

Díez Alegría: "Jesús no está contento con la jerarquía eclesiástica"

RD

Jueves, 15 de septiembre 2005

El teólogo jesuita, José María Díez-Alegría, afirmó hoy, durante la presentación de un libro sobre su vida y su pensamiento vital, que Jesús 'no está hoy muy contento ni con la Iglesia ni con la jerarquía eclesiástica', y abogó por una iglesia 'en la que quepamos todos' en esperanza y con humor.

Díez-Alegría fue hoy objeto de un emotivo homenaje con motivo de la presentación, en la Casa de América de Madrid, del libro 'Díez-Alegría, un jesuita sin papeles', del escritor y periodista Pedro Miguel Lamet, miembro también de la Compañía de Jesús, acto en el que intervino el ministro de Defensa, José Bono.

Bono expresó su cariño por los jesuitas, de los que reconoció que en su etapa de estudiante 'me enseñaron mucho', y se declaró 'socialista, político y además cristiano', para responder a las críticas y definiciones que sobre sus convicciones se vierten desde sectores católicos y desde las propias filas del partido socialista, según explicó.

El acto, que convocó a conocidos teólogos progresistas, miembros de la Compañía de Jesús -de paisano, según puso de manifiesto Bono-y periodistas, se desarrollo en un ambiente distendido, porque, como bien explicó Lamet al glosar la figura de Díez-Alegría y reconoció el propio biografiado, el humor, el reirse de uno mismo y de los obispos, es consustancial con la personalidad de este teólogo, de 94 años de edad, que ha levantado ampollas sobre 'temas calientes' de la Iglesia católica.

Para Lamet, Díez-Alegría representa 'la aventura de una conciencia en libertad, 'rara avis' en los tiempos que vivimos','de un hombre post-conciliar antes del Concilio' pero, sobre todo, 'un hombre de la esperanza', 'un hombre crítico pero profundamente de Iglesia a la que quiere para hacerla crecer y llevarla a una conversión interior'.

Agregó que es también 'un gran pedagogo que ha expresado sus ideas sin miedo pero con una inmensa tolerancia hacia los demás', a la vez que 'coherente entre lo que piensa y lo que vive'.

Refiriéndose a su relación jurídica con la Compañía de Jesús, de la que Díez-Alegría salió durante la etapa en la que Arrupe era General de los jesuitas, pero en la que permaneció siempre -de hecho vive en una residencia de los jesuitas en Madrid-, Pedro Miguel Lamet aseveró que el teólogo ha sido siempre y es 'un gran jesuita'.

Arrupe y Díez-Alegría, precisó Lamet, son dos personas que 'en el fondo pensaban igual' y que tuvieron que enfrentarse en un momento de sus vidas'. En esta aseveración profundizó el biografiado quien, emocionado, aseguró que 'nunca me consideré víctima de Arrupe, sino compañeros de fatigas en puestos muy distintos' y en momentos en que Arrupe, como General de la Compañía, sufría fuertes presiones desde el Vaticano.

José Bono relató varias anécdotas contenidas en el libro sobre diversos momentos de la vida del biografiado, y explicó que había acudido al acto para dar las gracias a Díez-Alegría porque 'con gente como tú, como Vicente Ferrer o como el obispo Nicolás Castellanos, me siento orgulloso de pertenecer a nuestra Iglesia, y porque sigas manteniendo ese humor', le dijo.

El ministro de Defensa añadió que 'leyendo el libro he reforzado mi fe, porque yo también tengo algunas dudas de las que el mismo Díez-Alegría expresa'.

La biografía, editada por Temas de Hoy (Planeta), es fruto -explicó Lamet- de largas conversaciones con Díez-Alegría, y es 'un estudio documentado y exhaustivo de la obra y apasionante trayectoria vital del polémico ex jesuita'.

Su compromiso con los pobres y con los acontecimientos más sobresalientes de nuestra historia reciente contribuyó, junto al padre Llanos y otros sacerdotes progresistas, 'a la transición y superación de la dos Españas', agregó el autor.

Lamet afirmó que esta biografía es 'la historia de un creyente paradigmático, catalizador de una forma de entender la fe a finales del siglo XX y principios del XXI que puede considerarse como rompedora y radical, crítica y purificadora de un concepto anquilosado, casi inamovible, de cristianismo e iglesia'.    (DE "RELIGIÓN DIGITAL")


 

TEXTO ÍNTEGRO DE LA INTERVENCIÓN DE PEDRO MIGUEL LAMET