Archivo de la categoría: Dios

“Converso”, un intento de filmar al Espíritu Santo.

“¿Puede filmarse el Espíritu Santo?”. Que esta osada pregunta se la formule un joven realizador en medio de un mundo secularizado y en una España de fuerte herencia anticlerical no deja de ser una audacia. Mucho más si el objetivo es plasmarlo a través de los miembros de una familia que, de la indiferencia, el agnosticismo y el ateísmo se convierte de pronto al catolicismo por distintos caminos. Pero todavía es más sorprendente que el documental  cautive, interese también a la crítica, incluso de izquierda, y obtenga diversos premios en festivales con asentimiento del público hasta lograr estrenarse en salas convencionales. No deja de ser extraordinario que en un país tradicionalmente católico de pronto serlo se haya convertido en noticia y unos conversos sinceros en curiosas especies insólitas que provocan la curiosidad de las gentes. Hasta ese extremo ha cambiado la sociedad española.

David Arratibel es el director navarro que, con un solo documental  hasta ahora en su haber, –Oírse, sobre los  acúfenos, que él mismo padece-,  nos sorprende ahora con Converso, título que hace referencia tanto a la “conversión” como a la “conversación”, Seguir leyendo “Converso”, un intento de filmar al Espíritu Santo.

Todo y Nada

Siempre me ha impresionado el contraste entre el Todo y la Nada en los grandes místicos. Por ejemplo en San Juan de la Cruz: “Para venir a gustarlo todo, / no quieras tener gusto en nada. / Para venir a poseerlo todo, /  no quieras poseer algo en nada…”

La nueva física nos enseña que nuestro mundo en realidad no se compone de materia. Lo que percibimos más o menos como sustancia sólida no es una aglomeración de una infinidad de las más pequeñas partículas fijas, sino una red de intercambio de impulsos y vibraciones de un campo energético invisible. Einstein dijo: «Los átomos que nos parecen materia son una concentración de energía». Max Planck aclaró: «Toda la materia se forma y se mantiene sólo gracias a una fuerza que mantiene los átomos como al más diminuto sistema solar».

A nivel intuitivo, el tema me ha isnpirado el siguiente poema:

TODO Y NADA

Todo está en su lugar,
si yo resido
en el espacio vacío
que queda
debajo de mí mismo
y encima de las sombras
que cruzan a mi vera.

Todo es, se duerme y amanece
en un lugar recóndito
tan sutil y delgado
como esa brisa-niña
que acuna y te despierta.

Todo me arrastra en el viento
que sopla sobre el limo
e impide a los zapatos
saltar sobre las cosas
para el vuelo de alondra
y hoja de palmera.

Todo, rescoldo de aquí dentro,
regresa, si detengo
mi paso, para escuchar la música
que suena cuando
callo.

Todo es nada y todo es armonía
de notas que no suenan
en este pentagrama,
detrás de la apariencia
y besa cuanto arde
más allá de este fuego.

Todo eres tú conmigo
con la suma de gente
que ha quedado
suspendida del tiempo
porque jamás murieron
y duran en el hueco
que reside a la sombra.

Despierto a lo Absoluto,
todo y nada
o Nada simplemente.

Pedro Miguel Lamet

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Me apellido Uno

El joven anciano (Oropesa del Mar, 2014)

Cuando estoy solo es cuando estoy más acompañado.

En el barullo de la vida cotidiana es fácil narcotizarnos. Rodeados de gente nos dormimos y drogamos nuestra auténtica naturaleza, obsesionados con el papel que representamos en la vida, la careta del hombre o la mujer que creemos ser. Sólo puedes volver con la gente cuando descubres quién eres realmente.

Pues no somos el centro, ni tan importantes como creemos desde el yo. Nuestra vida es un parpadeo del Universo. Un parpadeo único, irrepetible y cósmico en miles de años y espacios, pero un solo parpadeo.

Cuando desaparece ese personaje, ese ego mental que creo ser, despierto. Seguir leyendo Me apellido Uno

Llegó la hora de Romero

La beatificación y proclamación como «mártir» del arzobispo salvadoreño monseñor Óscar A. Romero (1917-1980) refrenda el reconocimiento y la devoción que desde hace décadas le han profesado tanto su pueblo como prestigiosas instituciones de todo el mundo. De origen humilde y formado en la más estricta ortodoxia, a partir del contacto con las injusticias y matanzas infringidas en El Salvador despertó a la conciencia de los pobres y oprimidos para convertirse en «voz de los sin voz» y dar la vida por su pueblo, acribillado junto al altar mientras celebraba la eucaristía el 24 de marzo de 1980.
En este libro tres autores jesuitas estudian su vida, su conversión y su pensamiento: Seguir leyendo Llegó la hora de Romero

Dios me canta una nana

Playa de Oporto (Noviembre 2013) El niño duerme, el mar está bravío. Las olas braman, la madre vela sus sueños.

Así mi vida. El mundo que nos rodea se encrespa con noticias inquietantes: guerra, hambre, paro, crisis de valores, inestabilidad mundial, amenazas económicas, miedo al futuro.

Pero Dios padre y madre vela mi sueño.

“Como un niño en los brazos de su madre, así está mi alma dentro de mí!” (Salmo 131)

Y Él me canta

 LA NANA DE LA ETERNIDAD

Duerme mi niño, que la vida es buena,

tu cuna es una barca que yo te mezo

y el viento de este mundo sólo es el beso

que posa en tus mejillas toda la Tierra. Seguir leyendo Dios me canta una nana

Resucitar es ver

resucitó

Los relatos evangélicos cambian de estilo, desafían a la cronología, rompen sus propios códigos al llegar la resurrección. La tumba vacía, apariciones, maneras diferentes de manifestación de Cristo. Los historiadores no pueden aplicar sus criterios historiográficos porque la historia tiene otra lectura, la de la experiencia pascual. Antes veían al Hijo del Hombre, ahora experimentan a Dios y Dios es incomunicable. De ahí la controversia.

Sin embargo la gran prueba definitiva de que Cristo ha resucitado es la transformación de aquel grupo de pescadores ignorantes y atemorizados, cuyo líder ha sido ejecutado a las puertas de Jerusalén, la confluencia de sus testimonios. Jesús ahora atraviesa paredes, está y no está, despierta la duda o inflama el corazón.

La experiencia del resucitado, aunque se apoya en hechos históricos, requiere la fe o en cierto modo la mística. En mi opinión los apóstoles despertaron por dentro, descubrieron que la muerte no existe, que desde siempre eran seres sin tiempo en el tiempo, pertenecían a la explosión de luz que une lo creado con lo increado, manifestación de lo inmanifestado y eso les cargó de comprensión y fuerza. Seguir leyendo Resucitar es ver